martes, 6 de abril de 2010

Bajarte de las nubes.



Minerva- ¿En serio? – Exclamó a punto de derramar su café.
Lucía- ¡Y tan en serio! ¿De donde crees que aparecieron estas ojeras? Ay, Minerva, ¡estoy que no vivo! – y una vez más, se marcaron sus pómulos y le ocultaron sus ojos marrones.
M- ¿Ya está todo solucionado, entonces?- le dijo a media voz mientras agarraba las manos de Lucía.
L- Si … bueno ¿el qué?
M- Os acostasteis.
L- Si si si, claro – sus ojos se hacían más pequeñitos conforme sus pómulos crecían.
M- y …
L- …¿y?
M- ¿Hablasteis?
L – ¿cómo que si hablamos?
M- Lucía – dijo dirigiéndose con rostro serio - ¿No hablasteis de vosotros?
L- … no
M- ¿Y Marta?
L- ¡ehhhhh! – gritó con un carrillo lleno de croissant- No me agües la mañana.
M- ¡Lucía! Te lleva de fiesta, te besa, se va de tu cama. ¡Pero no habláis de vosotros!

Lucía se queda en silencio, sin saber qué contestar, mirando los posos de su café. Hasta ese momento no lo había considerado necesario.

M- Eres la otra, Lucía.
L- ¡Tia! ¡Ya está bien! – Haciendo ademán de levantarse de la silla – Eres especialista en desmoralizarme. ¿Por qué no puedes quedarte con lo bueno?
M- ¡Eh! ¡de aquí no te mueves! Por lo menos hasta que no cumpla mi cometido, que sabes de sobra cual es – dejó descansar sus hombros, mientras miraba con gesto triste a Lucía- Bajarte de las nubes. Mira, lo mejor es que hables con él. Pregúntale qué siente, qué significó aquello. Estás tan ilusionada Lucía, que no quiero que todo esto no signifique si no otro golpe más. De sobra sabes que soy la primera en alegrarme, pero quiero asegurarme de que me alegro por un buen motivo. Que vas a hacer las cosas bien.

Lucía le da un abrazo a Minerva. Le da gracias por su objetividad. Se marcha a su despacho arrastrando los pies (y no a saltitos como hacía unas horas) Se queda unos minutos pensando en las palabras de su amiga y en la importancia que tienen, mientras mira el teléfono. Todavía siente el perfume de Alex en algunos mechones de su cabello. Inspira su fragancia con fuerza, a la vez que descuelga.

3 cosas que decir:

FaNy dijo...

No es nada bueno lo de ser la otra, pero yo fijo que me quedaría minimo una semana en una nube y no creo que nadie consiguiera bajarme tan rápido, Minerva es una buena amiga :D

Sara dijo...

Toc, toc!

Llevo leyendo el blog ya desde hace tiempo pero aún no me habia animado a escribir y he pensado... seguro que le anima saber que hay gente que no conoce que lee el blog, le gusta y lo sigue. :)
Pues eso... ¡¡hola!! :)

LuCía dijo...

Fany, gracias por comentar una vez más. a mi tambien me hubiera gustado permanecer en esa nube unos días más ... pero a veces lo mejro es bajarse de un apeón. Bajándote por tu propio pie, o de un achuchón.

Sara, gracias por leer y comentar!! Me gusta saber que hay gente nueva ahí detrás. Un saludo y un abrazo!